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Saturday, July 23, 2011

La karoto

La karoto

La avo semis karoton. Pluvo kaj suno rapide kreskigis ĝin. La karoto kreskadis, dikiĝis kaj grandiĝis.

La avo tiris la karoton. Tiris li, tiradis, sed la karoton li ne povis eltiri. Li vokis la avinon. La avino tiris la avon, la avo la karoton. Tiris ili, tiradis sed la karoton ne sukcesis eltiri. La avino vokis la filon. La filo venis rapide helpi la geavojn. La filo tiris la avinon, la avino la avon, la avo la karoton, sed a karoton ili ne povis eltiri. La filo vokis la nepon, la nepo vokis la nepinon. La nepino vokis la hundon, la hundo la katon. La kato vokis la muson. La muso tiris la katon, la kato tiris la hundon, la hundo tiris la nepinon, la nepino la nepon, la nepo tiris la patron, la patro la avinon, la avino la avon kaj la avo la karoton. Tiris ili, tiradis, kaj, jen, la karoton ili sukcesis eltiri. Ili falis teren, sed ili ridis kaj estis tre kontentaj, ĉar fine ili sukcesis eltiri la karoton.

Dro Istaván Szerdahelyi.

Esperanto1 (Internacia lernolibro por la lerneja junularo). Budapest, Lernolibro-eldonejo, 1972, p. 69.

Wednesday, July 20, 2011

El Esperanto se compromete con la diversidad cultural y lingüística

El Esperanto se compromete con la diversidad cultural y lingüística
Esteban Emilio Mosonyi

En recién celebrado 87º Congreso Universal de Esperanto, realizado en Fortaleza, Brasil, del 3 al 10 de agosto de 2002, el tema central de la diversidad cultural y lingüística ocupó la atención de la mayoría de los participantes de una manera tan evidente y creó una multitud de expectativas como ni siquiera el autor de estas líneas -quien ha seguido de acerca este fenómeno- lo hubiera pronosticado. Aun dentro del tópico de la diversidad adquirió especial relevancia la situación de los miles de idiomas minoritarios y oprimidos, cuya supervivencia se encuentra amenazada por obra de la globalización desenfrenada y el ya frecuentemente denunciado imperialismo lingüístico y cultural.

Si bien con esta preocupación el movimiento esperantista se hace eco de un problema de gran actualidad, hay también algunos hechos en la propia historia del esperanto que coadyuvaron en la aparición de esta nueva tendencia. El esperanto nació con la vocación de convertirse en segundo o tercer idioma de todos los habitantes del planeta. A parte de otras dificultades de diversa índole, en este momento adquiere mayor relieve la explosión expansiva del idioma inglés, cuyos límites aún no se pueden prever. Es cierto que el inglés es un idioma avasallador, portador de una cultura y una visión del mundo muy particulares, íntimo aliado del poder político y económico y, además, muy difícil de aprender. Sin embargo, a estas alturas se ha convertido en idioma oficial o semioficial de muchos países en todos los continentes, el número de sus usurarios se acrecienta con velocidad vetiginosa y su conocimietno forma parte nueclar de la educación formal de cualquier individuo.

Ahora bien, como el esperanto no puede contrarrestar frontalmente esa realidad tan evidente, ha tenido que acudir a otras estrategias como es por ejmplo la defensa de la diversidad, democracia e interrelación armónica entre todas las lenguas y culturas del mundo. En ese sentido, el Congreso mencionado demostró que este iudioma tiene mucha mayo9r demanda en importantes organizaciones internacionales de la que el reducido nñúmero de profesores y activist5as podría asimilar en el presente momento histórico. Por lo pronto, el programa “Diálogos Indígenas” ha tenido tanto éxito en todos los continentes que ni remotamente puede dar abasto a las numerosas solicitudes. Por otrao lado, algunos gobiernos como el brasileño muestran una simpatía desbordante por el idioma internacional, lo que se expresa a través del majero activo de la lengua de Zamenhof por parte de sus más altos funcionarios.

Fuente: Lingvo & Internacia Komunikado, Boletín, número 21. Caracas, Imprenta Gerardo Toro” del IPC-UPEL, 13/04/2004, página 5.

Boletín de la Subdirección de Extensión de Investigación y Posgrado del IPC-UPEL
Redacción Juan Negrete y diagramación Silvana Messori.

Friday, July 15, 2011

El Esperanto como Ideología

El Esperanto como Ideología

Fernando de Diego


Extenso artículo de una conferencia dictada en Caracas (1995) por el esperantista español-venezolano fallecido en 2006. Traductor al esperanto de numerosas obras de las literaturas española, hispanoamericana, francesa e inglesa. Lexicógrafo creador del diccionario Español-Esperanto más importante hasta la fecha. Desde el punto de vista ideológico, Fernando de Diego recorre parte de la historia del movimiento esperantiano con una versión critica de un idealismo “doctrinarista” divorciado de realidades sociales y políticas. Pero se acoge a lo que él llama un "idealismo práctico ceñido a la lengua". Se podrá estar o no de acuerdo con Fernando de Diego, pero sus ideas suelen ser consistentes y estimulan la controversia. (Texto revisado y preparado por Johano Negrete)

El esperanto nace en 1887, es decir, en un periodo histórico en el que se consolida el sistema de los Estados mundiales y en el que el comercio, el progreso técnico y la industria van transformando a la sociedad. Las grandes líneas de vapores y ferrocarriles cruzan mares y continentes y nuevas maravillas como la electricidad y el telégrafo son ya realidades en rápido desarrollo.

Tras la guerra franco-prusiana de 1870, el mundo que se llama civilizado vive una paz larga que parece definitiva. Hay, por supuesto, guerras marginales en África y Asia, pero se consideran conflictos inevitables para llevar las luces a pueblos sumidos en la barbarie. ¿Acaso el misionero no sigue los pasos del guerrero para derramar en las tierras conquistadas los bienes de la ética y la moral de la cultura blanca?

No importa que hombres cimeros en la historia del pensamiento coloquen con sus obras cargas de profundidad bajo la línea de flotación de las estructuras sociales. Los grandes demoledores -Schopenhauer, Nietzsche, Marx, Freud, Darwin- cruzan en algún momento sus coordenadas vitales con la fecha de nacimiento del esperanto. Pero, por entonces, son pequeñas voces agoreras que se pierden en el sentimiento general de que el progreso, tanto material como moral, es ya imparable.

En medio de esta impregnación ambiental viene al mundo, el 15 de diciembre de 1859 el creador del esperanto, Luis Lázaro Zamenhof. Judío, descendiente al parecer de una familia sefardita expulsada de España en 1492, Zamenhof crece y se educa en Bialistok, ciudad de la Polonia de entonces, sometida a Rusia. Allí viven, en medio de feroces antagonismos sociales, económicos y políticos, polacos, rusos, alemanes y judíos con su algarabía de lenguas diferentes. Inmerso en aquel mar de odios cruzados, Zamenhof, que sufre en carne propia su condición de miembro de una raza secularmente oprimida, es educado con arreglo a los principios de la Ilustración, según los cuales, todos los hombres somos hermanos con derechos iguales. El contraste de estos principios con las duras realidades del medio provoca en Zamenhof el despertar de cierta característica mesiánica, fácil de hallar entre los hebreos, la cual se decanta en un sueño obsesivo: el de unir a la humanidad con fraternos lazos de concordia utilizando para ello el instrumento de una lengua universal capaz de facilitar el entendimiento, en pie de igualdad, entre todos los grupos humanos.

Así pues, cuando tras muchos años de gestación el esperanto ve la luz del mundo en 1887, su nacimiento se debe a un impulso idealista, a una creencia implícita en el progresivo desarrollo de la fraternidad, y la justicia, como factores paralelos del progreso material.

La semilla cae en terreno abonado. Ya antes, otro proyecto de lengua internacional, el volapük, lanzado por el abate alemán Schleyer en 1879, obtuvo una acogida entusiasta y, a pesar de las arbitrariedades de su construcción y de su léxico, progresa con rapidez y, veinte años después, existen 283 sociedades volapükistas registradas en todo el mundo. El volapük está en armonía con el espíritu de los tiempos, pero por las deficiencias de su estructura lingüística no puede compararse con el esperanto, y el proyecto del abate alemán se desmorona y desaparece en pocos años ante la evidente superioridad de su rival.

Aquí se produce un curioso fenómeno de transvase. Buena parte de los principales volapükistas se pasa con armas y bagajes al campo del esperanto y lleva consigo todo un aparato organizativo y un transfondo idealista, el cual, por coincidir en líneas generales con los principios de Zamenhof, es fácilmente asimilable. Los esperantistas se organizan, con arreglo al modelo volapükista, en clubes y centros locales, que a su vez forman las sociedades nacionales. Ambos movimientos organizan congresos internacionales y establecen academias para seguir y estudiar el desarrollo de sus respectivas lenguas: Kádem Vólapuka y Akademio de Esperanto. El movimiento esperantista comienza a usar, a la manera de los volapükistas, elementos emotivos como el himno, la bandera, la insignia y también una especie de culto personal a la figura del Maestro o creador de la lengua.

Las similitudes entre los dos movimientos son tan fuertes que podría hablarse de una continuidad entre ellos. El propio Zamenhof, que ya en 1882 aprendió el volapük, escribía a Schleyer el 27 de noviembre de 1887: "Aprecio su noble deseo de ser útil a la humanidad. Con mi profundo respeto al autor del volapük, yo trabajo, no contra el volapük, sino a favor de la idea. Para mí la idea de una lengua internacional es sagrada, y me sentiré contento y feliz, sea cual sea la que la humanidad adopte."

Pero, al margen de las coincidencias de ideología y del uso de ciertos símbolos y emblemas, una diferencia fundamental da al esperanto, aparte ya de su superioridad como lengua, el impulso definitivo. Zamenhof sabía muy bien que las lenguas constituyen fenómenos sociales y que, para equipararse con ellas, el esperanto debía poseer también el mismo carácter, es decir, servir como vehículo de comunicación y pensamiento de una colectividad, la cual, por eso mismo, debía disponer libremente de la lengua y desarrollarla con arreglo a sus necesidades. De esta manera el esperanto se convertía en un idioma más, sujeto a los mismos avatares que los idiomas nacionales, mientras que el volapük era propiedad exclusiva de su creador, el cual dictaba autocráticamente las voces nuevas que convenían introducir o las nuevas normas a seguir.

Al tiempo que Zamenhof socializaba y liberalizaba, por decirlo así, al esperanto, asegurándole una vitalidad asombrosa que supo resistir y vencer la catástrofe de dos guerras mundiales y los efectos mortíferos de dictaduras implacables, también insistía en que la lengua internacional era sólo un recurso, un medio para lograr fines superiores.

En el 2º congreso universal de esperanto, celebrado en Ginebra en 1906, Zamenhof declaraba:

"Todos tenemos muy presente que, trabajando por el esperanto, no nos movemos por razones de índole práctica, sino inspirados por el ideal grande y sagrado que la lengua conlleva. Este ideal, que sentimos muy hondamente, es el de la fraternidad y justicia entre todos los pueblos.”

Llegamos así a algo inédito hasta entonces: a la pretensión de ver en una lengua un idealismo intrínseco, una especie de emanación de las más nobles esencias éticas.

Muchos esperantistas de la primera hora, principalmente la vieja guardia francesa, educada en el escepticismo religioso y en el positivismo liberal de la época, se sienten alarmados ante el idealismo un tanto mesiánico de Zamenhof, que también llega a proclamar en ese segundo congreso:

"Si por temor a desagradar a esos señores que quieren utilizar el esperanto sólo para asuntos de tipo práctico vamos a arrancar de nuestros corazones lo más esencial, lo más sagrado, el ideal que siempre nos ha guiado, entonces, llenos de indignación, destrozaremos y quemaremos todo lo que hemos escrito por el esperanto, renunciaremos a los trabajos y sacrificios de toda nuestra vida, tiraremos a lo lejos la estrella verde que llevamos en la solapa y exclamaremos: “ ¡Con ese esperanto limitado a los objetivos del comercio y de la utilidad práctica no queremos saber absolutamente nada!”

El nebuloso idealismo, que Zamenhof se empeña en atribuir a la lengua, su quiebra. Los instintos y las apetencias del hombre se imponen, como siempre, a los ideales puros. Bajo las declaraciones solemnes y los lirismos fraternales, los esperantistas se agrupan en facciones irreconciliables, en personalismos intransigentes, en torno a los cuales se polarizan diversas tendencias. En efecto, si por una parte el esperanto facilita la amistad y el conocimiento entre personas de diversas lenguas, por otra, origina también antipatías, enemistades y hasta odios feroces que se desprenden de las diferentes concepciones de lo que debiera ser el esperanto como lengua, como filosofía y como movimiento organizado.

La acumulación de todos estos factores conduce al gran cisma del Ido, en 1908. El Ido, hijo espurio del esperanto, nace por una serie de motivos complejos: por las ambiciones de protagonismo de un grupo de esperantistas franceses encabezados por Beaufront; por el deseo de "occidentalizar” el aspecto y la estructura del esperanto; y por distanciarse de su doctrinarismo. La aventura del Ido concluye en los últimos años de la década de los veinte, corroído por una fiebre perfeccionista que nunca encuentra el punto de estabilización.

Zarnenhof, a la vista de todos estos acontecimientos, comprendió que era necesario deslindar, al menos hasta cierto punto, el idealismo de la lengua. En 1913 confesaba que “el esperantismo refleja sólo una idea vaga de esperanza y de sentimiento de fraternidad... que descansan sobre la base del neutralismo lingüístico... " y entonces construye una doctrina, un tanto autónoma del esperanto, a la que bautiza con el nombre de “homaranismo” o "hilelismo" y que tiene concomitancias filosófico-sociales.

En su Deklaracio pri Homaranismo, Zamenhof explica el objetivo y las convicciones de los homaranistas. “Los homaranistas estamos convencidos de que todo chauvinismo de tipo nacional o religioso, de que cualquier propósito de un pueblo por dominar a otros, debe desaparecer antes o después por estar basado en la mentira y en la ley de la fuerza. Y no es más que pura barbarie humillar u oprimir a un hombre porque pertenezca a otro pueblo, a otra lengua, a otra religión o a otra clase social."

Zamenhof sigue siendo el mismo idealista, el alma buena que piensa que las solas palabras pueden liberar al hombre de sus malos instintos, a pesar de los ejemplos en contrario de la historia, y a pesar de los avatares que han venido sufriendo todas las religiones y todas las grandes doctrinas basadas en abstracciones éticas.

Por si fuera poco, el neutralismo político -otro de los principios de la ideología esperantista- salta, en pedazos cuando los primeros grupos de trabajadores esperantistas (que entre 1903 y 1908 se establecen en Suecia, Alemania, Holanda y Francia principalmente) declaran: "Primero somos socialistas y luego esperantistas" Bajo la consigna "abajo el neutralismo" la Sennacieca Asocio Tutmonda (Asociación Mundial Anacional), donde se cobijan todas las tendencias de la izquierda, cuenta en 1929 con cerca de 7.000 miembros. El movimiento obrero esperantista se subdivide a su vez cuando el comunismo soviético, que cree ver en el esperanto un eficaz vehículo de propaganda mundial, fuerza un cisma dentro de las filas de la Sennacieca Asocio Tutmonda, allá por el año 1930.

En torno al esperanto y al esperantismo se han sucedido, hasta nuestros días, parecidas tensiones aunque, justo es reconocerlo, no tan virulentas y críticas como en los tiempos del nacimiento del Ido. A fin de cuentas, el esperanto tiene ya una tradición centenaria que comienza a ser larga y que, como todas las tradiciones, posee una gran fuerza cohesiva y estabilizadora.

Ya más cerca de nuestro tiempo, se define y vuelve a definir ese vago concepto doctrinario llamado esperantismo. Ivo Lapenna, cuya tremenda personalidad se impuso durante más de veinte años en el movimiento esperantista, define así el mínimo de elementos consustanciales con el esperantismo: igualdad de todas las razas y naciones; solidaridad mundial y respeto a los derechos humanos; libertad, porque sólo en un clima de libertad pueden manifestarse y florecer la igualdad y la solidaridad. Ivo Lapenna se considera heredero directo de Zamenhof en el campo ideológico y su manera de interpretar el esperantismo lleva el marchamo de “internacionalismo humanista.”

Por su parte, Semjom Podkaminer, como representante de los ideólogos esperantistas del ex-bloque soviético, se pronunciaba a favor de una doctrina basada en el fomento de la coexistencia pacífica, en el aliento a los pueblos que luchaban por su liberación nacional, y en la distensión internacional entre las grandes potencias, es decir, en unos principios transitorios que servían a la estrategia política del bloque.

Vemos pues, que los dogmas del esperantismo han tenido sus herejías y sus réprobos, como ocurre fatalmente cuando se divaga sobre la manera de llevar a la práctica los esquemas que tratan de imponer normas ideales a la conducta del hombre y de la sociedad.

Basta un análisis, aunque sea superficial, del tema, para llegar fácilmente a la conclusión de que todas las lenguas y por consiguiente también el esperanto, no pueden ser otra cosa sino simples instrumentos de comunicación y no expresiones peculiares de principios doctrinarios. Como dice el alemán oriental Blanke, “en la misma lengua se pueden expresar las ideas más antagónicas. El alemán fue la lengua de Goethe, de Marx ...y de Hitler”

Pero esta conclusión no despeja el problema de la ideología referida al esperanto. Hay otro aspecto de la mayor importancia y es el siguiente: si observamos atentamente el contorno político-social en que se mueve el esperanto, hallaremos una constante histórica reveladora, a saber: cuando en un país se coarta la libertad y se imponen normas dictatoriales y exclusivismos nacionalistas y racistas, la lengua internacional se marchita y muere.

La historia reciente es bien reveladora al respecto. Tanto la Alemania hitleriana como la Rusia de Stalin acabaron con los movimientos esperantistas de ambos países y no pocos esperantistas fueron vejados, encarcelados e incluso ejecutados, víctimas de esa intolerancia que eleva a la categoría de dogmas indiscutibles y eternos unos ciertos conceptos, que no son sino puros intentos de racionalizar y de darle una impronta intelectual al amasijo de instintos crueles y primitivos que configuran, por desgracia, el lado tenebroso de la condición humana.

Hemos de concluir, pues, que aunque el esperanto, como lengua, no constituye "per se" una ideología, sí necesita moverse y respirar dentro de un determinado contexto político-social en el que pueda desarrollarse y alcanzar sus fines.

El tiempo y la experiencia nos han demostrado que sólo en una sociedad en la que imperan los principios del liberalismo que, por otra parte, son los que mejor garantizan los derechos inalienables del hombre, encuentra el esperanto su mejor caldo de cultivo y sus mayores posibilidades de progreso.

Diremos pues, que el esperanto necesita del liberalismo como premisa de su propia supervivencia. Y que al margen de ello, cada persona le añade determinados conceptos aleatorios con arreglo a sus creencias previas o a sus particulares experiencias en el uso del idioma.

No cabe duda, que ciertas dosis de emotividad e incluso de irracionalismo constituyen un fermento vital para la puesta en marcha de cualquier empresa de carácter intelectual o doctrinario. La historia de las religiones así lo confirma. Pero tampoco cabe duda que, cuando ese irracionalismo se dispara y desorbita, acaba por arruinar todo lo que ayudó a construir y degenera en dogmatismos estrechos, en rutina, en herejías e intolerancia.

Por suerte, junto a este doctrinarismo, en parte laudable y respetable, pero inoportuno en sus maneras de manifestarse y en su afán de protagonismo, comenzó a movilizarse un idealismo de tipo práctico ( y valga la aparente contradicción de los términos), puesto que se centraba en el exclusivo afán de potenciar al máximo las cualidades y las posibilidades de la lengua, es decir, de procurar su triunfo gracias a sus valores intrínsecos, no a consideraciones de tipo ideológico. A esta actitud hay que denominarla idealista, porque se necesita una fuerte dosis de idealismo para, desdeñando mejores oportunidades en la vida, dedicarse a una actividad que no da dinero ni prestigio. Gracias a este tipo de idealismo, cuyos máximos exponentes pudieran ser el polaco Kabe, el francés Waringhien, los húngaros Baghy y Kalocsay y el inglés Auld, entre otros muchos, la lengua esperanto alcanza ya una madurez y una riqueza que la hacen apta para los más arduos empeños. Este idealismo, circunscrito a la lengua como fenómeno cultural y social, abre nuevos horizontes no sólo en el campo de su consolidación literaria, sino también en el de su paulatina aceptación por parte de amplios sectores, que antes la ignoraban o la ridiculizaban. En contraste, la insistencia en propagar un aparato doctrinario paralelo a la lengua puede estorbar y perjudicar, como efectivamente así ha ocurrido, al desarrollo del esperanto, al tiempo que fomenta su descrédito.

Los esperantistas comprometidos con el futuro apostamos por el idealismo práctico ceñido a la lengua. Y en esto imitamos al propio Zamenhof porque, al margen de su idealismo ético y de sus prédicas pseudoreligiosas, el creador del esperanto se manifestó también como un tremendo idealista práctico, ya que trabajó sin cesar sobre el idioma hasta el fin de sus días.

Fin amargo, porque el estallido de la primera guerra mundial hizo añicos el entramado de sus sueños.

Zamenhof murió el 14 de abril de 1917, dejando a la humanidad un legado extra-ordinario: una lengua ya instalada en el cuerpo social del mundo desarrollado, y también un corazón deshecho por el mazazo brutal con que las duras realidades de la vida llegan a machacar las aspiraciones más nobles del hombre.


Thursday, July 14, 2011

El Esperanto por dentro

El Esperanto por dentro

Fernando de Diego

Si se hiciera una encuesta pública que indagara qué es el esperanto, obtendríamos el clásico “no sabe, no responde”. Algunos, acaso, se harían eco de las diversas vaguedades e inexactitudes que alguna vez se leen de pasada en los medios impresos.

La desinformación sobre el esperanto es de vieja data. De la lengua internacional se ha dicho todo, como si su mera existencia despertara en muchas personas un sentimiento de hostilidad instintiva. La lengua vernácula es, emocionalmente, consustancial con la figura de la madre, y cuando estas personas escuchan que el esperanto es un idioma artificial, reaccionan como si alguien quisiera escamotearles su madre natural y cambiarla por otra mecanizada o computarizada.

Estos señores no han tenido la oportunidad de enterarse de que, en realidad, e esperanto no es una especie de robot lingüístico salido de un laboratorio. El léxico fundamental del esperanto se compone de préstamos, en proporciones muy equilibradas, de las familias indoeuropeas aunque con predominio latino; por lo tanto ese léxico aporta las múltiples asociaciones filosóficas, populares y literarias que impregnan el espíritu de las grandes lenguas de cultura como el inglés, el español, e alemán, el ruso.

Así pues, la artificialidad del esperanto no es más que un criterio vacío forjado por quienes no conocen el esperanto desde dentro y lo juzgan conforme a sus prejuicios o a sus reacciones instintivas.

La definición más ajustada del esperanto sería la de una lengua natural regulada. Esta regulación se manifiestas, básicamente, en sus normas gramaticales. Como en el caso del léxico, la gramática del esperanto es una soberbia síntesis, pero desbrozada de excepciones e irregularidades; al mismo tiempo, se basa en un mecanismo aglutinante característico de muchos idiomas orientales. Esto hace que todos los pueblos encuentren en el esperanto algo familiar y propio bien en el léxico, bien en la gramática, bien en ambos aspectos a la vez. Podríamos decir que la estructura es oriental, el espíritu eslavo y el cuerpo latino y anglosajón.

La gramática del esperanto es absolutamente genial, un maravilloso juego de equilibrios: regularizada pero no encorsetada, simple y sutil a la vez, con unas normas que permiten la combinación libre de lexemas y morfemas, estimula la facultad creadora del escritor y el enriquecimiento de la lengua por evolución natural.

Quienes critican el esperanto lo conocen sólo de vista y desde lejos. Estos críticos desinformados aseguran que el esperanto ha fracasado ¡Fracasado! Hace algo más de cien años sólo una persona conocía el esperanto: su propio creador, el doctor polaco Luís Lázaro Zamenhof. Hoy el esperanto se extiende o tiene cultores por todo el mundo desde el Japón y Australia hasta los Estado Unidos y Argentina. En cien años se han publicado tantos miles de libros que la vida entera de una persona no bastaría para leerlos todos. Cada año se celebran docenas de congresos internacionales de diversa índole, con el esperanto como única lengua de trabajo y de esparcimiento. Algunos de estos congresos reúnen hasta 6.000 esperantistas procedentes de todos los rincones de la tierra. Emisoras de radio de Polonia, China, El Vaticano, Suiza y otros muchos países emiten en esperanto, algunas hasta dos veces diarias. Se matrimonios entres esperantistas de diversos países, cuyo único cuyos hijos hablan sus primeras palabras en este idioma artificial.

En cien años, apenas un suspiro en la vida de las lenguas, el esperanto ha progresado a pasos de gigante. Y si no se ha impuesto todavía con carácter general, la culpa hay que achacarla no a cualquier falla del idioma en sí, sino a la actitud de los políticos que, como es usual en ellos, marchan siempre a remolque de los signos de los tiempos.

Otra mistificación que circula en torno al esperanto alega que los esperantistas pretendemos imponer nuestra lengua como reina y señora suprimiendo todas las demás. Esto es un absurdo de tales dimensiones, que ni siquiera una mente enfermiza podría sostenerlo. Los esperantistas aspiramos a que el esperanto se utilice de manera oficial como lengua puente. Es decir que, junto a los idiomas y dialectos nacionales, coexista el esperanto para los desplazamientos y relaciones internacionales.

Algunos ven el inglés el idioma internacional del futuro. Pero ni el inglés ni ningún otro idioma natural pueden reunir las condiciones mínimas exigibles para el papel de lengua puente al que aspira el esperanto por derecho propio.

En primer lugar, todos los idiomas nacionales son terriblemente difíciles y su aprendizaje exige largos años de estudio y de prácticas constantes. En segundo lugar, la prepotencia oficializada de cualquier lengua nacional, digamos la inglesa, colocaría en humillante situación de inferioridad a las personas hablantes de toros idiomas, que tuvieran que usar su inglés postizo frente al inglés vernáculo de los británicos y de los norteamericanos.

Al margen de estas consideraciones, el predominio de las lenguas nacionales está sometido a los avatares de la dinámica histórica. En época anterior a la Primera Guerra Mundial el francés era la lengua que daba prestigio, la lengua de influencia universal, la lengua de la diplomacia, de la ciencia y de la literatura. Hoy el inglés supera dividendos, está de moda, da nota, su conocimiento se exige en todas partes… pero ni puede llegar al común del pueblo, como llega el esperanto, ni jamás será aceptado en desmedro de las demás lenguas nacionales. El ventarrón de la historia se llevará por delante al inglés, como ya se llevó al griego y al latín y a las aspiraciones universales del español y del francés.

Los esperantistas no somos enemigos de ninguna lengua nacional. Al contrario. En ningún grupo social existe tanto políglota como en el de los esperantistas. Pero comprendemos que esa misma adinámica histórica apunta al esperanto como solución del caos lingüístico en que vive el mundo.

Poco a poco otras barreras van cayendo atacadas por la necesidad de la integración en todos los órdenes: las fronteras políticas, las fronteras monetarias. Europa marca la pauta: diversidad dentro la integración. Algún día también por necesidad (porque no hay mucho que esperar de la razón humana) los rectores del mundo tendrán que poner remedio al tremendo desbarajuste babélico con su secuela infinita de gastos innecesarios (¿cuántos millones de dólares no cuesta el servicio de traductores de las Naciones Unidas o de la UNESCO?). En la época de las comunicaciones por satélites no tiene sentido que una sola imagen televisiva necesite los servicios de docenas de intérpretes para que sea asequible a la mayor parte del mundo.

¿Y mientras tanto? Mientras tanto, quien aprende el esperanto y se integra a su cultura adquiere una visión ecuménica de la existencia, comprueba que el mundo no es una masa impenetrable que ha de ser explicada por intérpretes oficiales u oficiosos, sino un enorme complejo cuyas dimensiones y perspectivas son fácilmente accesibles gracias a la lengua internacional.

El esperanto es sólo un idioma hasta que se aprende. Luego, cuando se aplica en la práctica, se convierte en instrumento catalizador de preocupaciones éticas, en llave maestra que abre las puertas del mundo a mil posibilidades.

El esperanto es una bella lengua y además una bella aventura. Vivirlas, bien vale la pena.

Nota del Departamente de Difusión de la Dirección de Cultura (UCV)

El Departamento de Difusión de la Dirección de cultura a cargo de Lic. Beatriz de Torres, a través de su variada e intensa programación de cátedras, foros, charlas, cursos, simposios y otros, y en su afán de continuar, entre otros objetivos con su tarea de vinculación a la Unviersidad con el diario acontecer del país y de la comunidad internacional, está realizando el Curso de Idioma Esperanto, dictado por el Prof. Fernando de Diego. Este curso tiene como finalidad difundir la lengua internacional Esperanto.

No es la primera vez que esto acontece en nuestra Universidad, ya que en otras oportunidades se ha llevado a cabo con la anuencia de un público entusiata entre los que se cuenta con estudiantes de la Escuela de Idiomas y profesores en todas las ramas universitarias.

Las principales manifestaciones del movimiento esperatista son los Congresos Universales de Esperanto que se organizan todos los años. La Asociación Universal de Esperanto (UEA), ofrece un programa amplio y variado de charlas, foros, hastas presentaciones teatrales y concursos de oratoria, y demás, cursos como el que el Departamenteo de Difusión ha auspiciado en esta oportunidad, cumpliendo, una vez más con una demanda de la comunidad universitaria, que enriquece el intercambio cultural de los pueblos.

Fuente: Cultura Universitaria, nº 112. Caracas, Revista de la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela, diciembre 1991, pp. 64-65

Thursday, June 30, 2011

66-A UNIVERSALA KONGRESO DE ESPERANTO

66-A UNIVERSALA KONGRESO DE ESPERANTO

BRAZILO, JULIO 1981

RAPORTO DE VENEZUELA ESPERANTO-ASOCIO


Prezentita de: prof. Jorge C. Mosonyi


Venezuela Esperanto-Asocio ege ĝojas pro tio ke fine okazas Universala Kongreso en Latinoamerika lando. Tiu fakto signifas ke la monda esperanto-movado atingis novan ŝtupon en sia konstanta maturiĝo. Samtempe la ĉeesto de gesamideanoj el la tuta mondo efikos sendube kiel stimulo al la fortiĝo de la landaj movadoj en nia Kontinento, kiuj nuntempe estas relative malfortaj, escepte de la Brazila. Ĉar unu el la ĉefaj celoj de la Kongreso estas la konatiĝo inter la diversaj asocioj, kaj la diskonigo de iliaj respektivaj atingoj kaj projektoj, mi deziras komuniki al vi la jenan mallongan raporton koncernantan nian landon.


La Venezuela Esperanto-movado ekzistas jam de preskaŭ sepdek jaroj, kiel vi eble scias. Tamem, dum preskaŭ tuta sia historio, ĝi konsistis nur el izolaj grupetoj de interesuloj, kiuj en sukcesis, pro diversaj kialoj, disvastigi la lingvon nek sufiĉe altiri la publikan atenton al sia agado.


Feliĉe la kondiĉoj ŝanĝiĝis iom post iom dum la lastaj ok jaroj. Nia Aoscio, en kiu enestis kelkaj elstaraj unuopaj esperantistoj, regrupiĝis kaj rekomencis sian laboradon, kiu estis preskaŭ nula dum la antaŭa jardeko. Tiel estiĝis la nova periodo de la esperantismo en Venezuelo. Sed ok jaroj estas malonga tempo por la plenumado de farendaj taskoj. Tamen, ni atingis kelkajn rezultojn, kiujn mi prezentos resume en la ĉi-subaj paragrafoj:


      1. Oni publikigis artikolojn pri esperanto en naciaj kaj lokaj ĵurnaloj. Okazis intervjuoj per radio kaj televido, kaj ankaŭ prelegoj en diversaj institucioj, precipe universitatoj kaj mezlernejoj.

      2. Ekde la jaro 1973 aperis seninterrompe dudek tri numeroj de Venezuela Stelo, la oficiala bulteno de nia Asocio.

      3. La unua Venezuela romano tradukita en Esperanton, Doña Bábara, de la fama verkisto Rómulo Gallegos, estis publikigita sub la aŭspicioj de nia Asocio en la jaro 1975.

      4. Formiĝis kelkaj esperantistaj grupoj ekster la ĉefurbo, el kiuj almenaŭ unu, tiu de Valencio, estas serioza kaj longdaŭra.

      5. La Asocio aranĝis kaj gvidis multajn esperanto-Kursojn en Caracas kaj en aliaj urboj, el kiuj estas aparte menciindaj tiuj okazintaj en universitataj medioj.

      6. Unu el la plej gravas atingaĵoj de la lastaj jaroj estas starigo de la unua oficiala unversitata kurso de Esperanto en Venezuelo. Ĝi apartenas al la studprogramo de la Fakultato pri Humanstudoj de la Centra Universitato de Venezuelo, en Caracas, kaj havas oficialan valoron kiel elektebla studobjekto. La kurso ekfunkciis en 1978, kaj multe kontribuis al la popularigo de Esperanto inter profesoroj kaj studentoj en tiu universitato, la plej grava de la lando.

      7. Ankaŭ en 1978 okazis la formala aliĝo de Venezuela Esperanto-Asocio al UEA, samtepe kun aliaj latinamerikaj landoj. Tiu fakto, aldonita al la efektiviĝo de la Unua Latinamerika Esperanto-Kongreso en Brazilo, igas nin memori tiuj jaron kiel ege gravan en la disvolviĝo de la movado en la nova Kontinento.

      8. Alia menciinda fakto estas ke Venezuela Esperanto-Asocio jam havas sidejon, ekde la pasinta jaro. Ĝi situas en la centro de la ĉefurbo, tre proksime al la Centra Universitato. Kvankam la sidejo estas apenaŭ unujara, ĝia vigliga efiko sur la movadon jam bone videbliĝas. Tiurilate sufiĉas nur mencii la formiĝon de nova kaj entuziasma junulara grupo, kies plimulto konsistas el universitataj gestudentoj.

Laŭ la informeroj entenitaj en la jena raporto, oni povas facile imagi la nunan staton de la Esperanta-movado en Venezuelo. Ĝi estas precipe ĉefurba fenomeno, kvankam ekzistas ĉiam pli da izolaj esperantistoj kaj novaj interesuloj en pluraj enladaj urboj. Unu el la plej grandaj problemoj estis ĉiam la manko de kompetentaj instruistoj. En la diversaj kursoj prepariĝas multe da gelernantoj, sed preskaŭ neniu el ili atingas la lingvoscion necesan por fariĝi instruisto. Tamen, la rezultoj de la plej lastaj kursoj -el kiuj unu estis duagrada kaj specife konversacia- igas nin esperi ke la nombro de instruistoj en la priksima estonteco signife kreskos.


Ĉio indikas ke la esperanto-Movado en Venezuelo disvolviĝos laŭ la sukeso atingota je la formado de novaj lingvo-instruistoj. La publika opinio ĝenerale estas favora al esperanto, kaj en estas serioza ekstera kontraŭstaro kiu povus ĝeni ĝian disvatiĝon. Do, la estonteco dependas de la iniciatemo kaj senlaca laboremo de la esperantistoj mem. Se ni restos vere aktivaj, ni rajtos esti optimismaj pri la perspektivoj, malgraŭ la limigiteco de niaj ĝisnunaj klopodoj.


Mi kore dankas al vi ĉiuj pro via atenta aŭskultado.



Friday, June 17, 2011

Pequeña Historia de un Gran Invento: El Esperanto

Pequeña Historia de un Gran Invento: El Esperanto

Por: Prof. Rafael A. Mejía O.

Gran parte del público ignora la existencia de la lengua internacional Esperanto. En este artículo hablaremos de su origen y desenvolvimiento, pues se trata de una lengua construida cuya fecha de nacimiento conocemos. Por ser una creación consciente reina en ella el sentido de la lógica y la sencillez, lo cual hace fácil su aprendizaje y la coloca en el primer escalón entre todos los intentos de la humanidad en busca de una lengua universal.

Esta lengua fue creada por el médico oculista polaco Lázaro Ludovico Zamenhof, quien nació en Bialistock (Polonia) el 15 de diciembre de 1853.

Bialistock era una ciudad habitada por rusos, polacos, alemanes y hebreos: de allí la diversidad de lenguas en este pueblo. Esta gama de nacionalidades conllevaba una Fran diversidad de religiones y costumbres que habían dificultado las elecciones personales, agravadas por las diferencias político-sociales del momento. En este contexto creció Zamenhof, sufriendo, desde muy temprana edad, los sin sabores que en él tenían un acento particular por su origen judío.

Su educación idealista chocaba con el comportamiento de la gente en su medio. Esto acicateaba fuertemente su mentalidad infantil. De allí comenzó a germinar en su mente la idea de combatir la maldad y la incomprensión entre los hombres. Mucho después descubrió que esto no era fácil; sin embargo mantuvo la idea de que debería existir una lengua común para todos los seres humanos para mejorar sus relaciones.

Su primera idea fue que dicha lengua no debería ser propiedad de nación alguna; tenía que ser neutral para todos los pueblos del mundo.

En su oportunidad, mientras estudiaba lenguas antiguas (hebreo y latín); llegó a pensar que actualizándolas podría solucionar el problema, pero después abandonó esta idea y comenzó a pensar en una lengua construida. Cuando inició su creación de palabras, con declinaciones, pensó en o complicada que resultaría su gramática y esto lo llevó a abandonar su obsesión. Pero aquella ilusión volvió a despertar su interés y de nuevo inició su trabajo.

Estudió alemán y francés, pero aún era joven para sacar conclusiones respecto a estas otras lenguas que ya conocía. Luego estudió inglés y encontró tan fácil su gramática-comparada con la de otras lenguas que una luz de esperanza revivió su obsesión por una nueva lengua.

Una vez, de repente, observó detenidamente dos palabras que muchas veces había leído en la calle: “Svejcarskaja” y “Konditorskaja” (Algo así como “refresquería” y “heladería”). Este sufijo “skaja” le sugirió la posibilidad de que podría construir palabras pro medio de sufijos agregados a la raíz, sin tener que crear una palabra nueva para cada cosa. Por fin había descubierto la manera de reducir el diccionario de la lengua. Después de este descubrimiento Zamenhof pudo elaborar una gramática sintética con un diccionario poco voluminoso. Descubrió también que las diferentes lenguas poseían un vocabulario común consistente en palabras internacionales y decidió aprovechar este tesoro lingüístico para su futura lengua.

En 1878, cuando terminaba el 8º grado en el Liceo, comunicó a sus compañeros su creación, la cual encontraron fácil e iniciaron su aprendizaje. El 8 de diciembre del mismo año, en la casa del propio Zamenhof, con la gramática y el diccionario en la mesa, celebraron el nacimiento de la nueva lengua cantando:

El odio de las naciones

desaparezca ya,

en una sola familia

únase la humanidad,

Poco tiempo después cuando sus compañeros empezaron a frasear en la nueva lengua fueron objeto de burla y decidieron dejar solo al creador de la lengua. Zamenhof por su parte, continuó cultivando su proyecto e inició una serie de traducciones a la nueva lengua sin hacer público su invento por ser muy joven y haber perdido el apoyo del grupo.

El silencio obligado en que se encontraba lo atormentaba y lo mantenía abstraído del mundo juvenil que lo rodeaba, dedicado a la creación y traducción de poemas en la nueva lengua. Aunque teóricamente la veía perfecta, durante su experimentación en la práctica que tuvo que descartar algunos elementos, introducir otros, reformar los que ya tenía etc.

Para facilitar el aprendizaje, decidió crear una especie de “Llave del Esperanto”, resumiendo la gramática y el diccionario de manera que permitiera a cualquier que la manejase entender un texto en Esperanto en cualquier lugar del mundo sin preparación previa.

Habiendo terminado sus estudios universitarios, y, ya en la práctica de la medicina, preparó su manuscrito e inició la búsqueda de un editor. Nadie se interesó en su libro y fue él con la ayuda familiar, quien logró en 1887 editar la primera obra titulada: Introducción y Libro Completo de Aprendizaje de la Lengua Internacional, bajo el seudónimo de “Doktoro Esperanto” (“El Dr. que tiene Esperanza”), de donde la lengua tomó posteriormente su nombre.

He aquí en síntesis el surgimiento de la única lengua universal que ha subsistido durante casi cien años. A pesar del poco apoyo oficial que ha tenido, el Esperanto cuenta hoy en día con varios millones de hablantes den el mundo, tiene en su haber unas cincuenta mil obras entre originales y traducciones tanto en e campo literario como en el técnico y el científico. Tales hechos hacen que el Esperanto sea cada vez más conocido y admirado a nivel internacional, evidenciándose que cada lengua responde a una necesidad comunicativa de la humanidad.

La Asociación Venezolana de Esperanto tiene su sede permanente el 9º piso del centro Comercial Los Chaguaramos, Calle Nevera, los Chaguaramos. En este local se reúnen los miembros de la Asociación todos los sábados por la mañana, para practicar el idioma; en forma continua se dictan cursos del idioma internacional, se dictan también cursos por correspondencia, informase al Apartado 47675 Caracas 1041-A. Los últimos martes de cada mes, en la noche, se dictan charlas de interés general. La oficina está atendida en horas de la tarde por algún miembro de la Asociación y en ella también funciona la Biblioteca “Benito Lozada Azócar”, la cual cuenta con un extenso número de libros en y sobre el Esperanto. Cualquier información adicional se puede obtener por los teléfonos: 662.22.45 ó 2390131

Caracas, Mayo 82.

Fuente: El Aragüeño. Maracay, 4 de Junio de 1982.